es divino. Sabes, cuando yo nacì, habìa en casa un gato Persa de 10 años. Mis padres lo quisieron sacar, pero vieron que cada vez que yo lloraba, èl iva y yo no lloraba mas.
Michito se muriò cuando tenìa 18 años y yo ocho. No te imaginas como lo llorè.
cariños, otilia