Sí Paloma, me cargué de paciencia para hacer la fila y me di el trote de subir los no me preguntes cuántos peldaños, hasta llegar a la parte más alta y apreciar las gárgolas...era un pendiente que valió la pena cumplir en Paris... esta foto la monté en un atardecer en San Bartolo y logré el collage.